Lunes sin carne

El veganismo es un principio abolicionista sobre la explotación de los demás animales por parte del ser humano. Si tenemos esto en consideración, algunas iniciativas que podrían parecer guardar relación con éste principio, no lo serían si las analizamos con detenimiento. Una de ellas es el conocido “Lunes sin Carne”, creado por Sid Lerner desde el 2003 como iniciativa para la salud pública (Meatless Monday, 2003).

Si visitamos el sitio web “Lunes sin Carne” (http://www.lunessincarne.net/campana/) podremos ver que esta campaña se describe como:

“Una campaña internacional que alienta a las personas a no comer carne los lunes para mejorar su salud y ayudar al planeta”.

Por esta razón y, a la luz de la definición de veganismo, resulta incoherente apoyar esta iniciativa por las siguientes razones:

  • Solamente se contempla el consumo de carne animal
  • Su objetivo es el beneficio en la salud humana y del planeta. (la abolición de la explotación animal no es su objetivo).
  • Crea una errónea idea de que existe una distinción moral entre el consumo de carne y otras formas de explotación.
  • Nunca hace mención a las demás formas de explotación a las que son sometidos los demás animales como: derivados, diversión, cosmética, transporte, entre otros.
  • No es promovida como iniciativa por los Derechos Animales y tampoco hace mención de conceptos básicos como el especismo, explotación o esclavitud animal.

Por lo tanto, no guarda relación con el veganismo y sus principios morales.

Ésta campaña se centra principalmente en el beneficio a la salud y el medio ambiente (MacDonald,2012), mientras que a los animales se les menciona como si se les estuviera haciendo un favor o dando un descanso, algo así como, una consecuencia positiva de esta campaña, no la razón de ser de ella, reduciendo así la importancia de las vidas de millones de animales que son asesinados cada día por indiferencia o falta de educación en el tema. Por lo tanto, es claro que los objetivos son ajenos a los Derechos Animales, y no se buscan incentivar el avance o transición hacia el veganismo. De hecho, no hace mención, ni tiene relación con ello. Resulta entendible que algunas personas promuevan este día con la motivación de ayudar a otros a iniciar su transición y no se duda de las buenas intenciones; pero se debe entender que cuando hablamos de la vida de otros animales lo mejor es difundir mensajes acertados, coherentes y educar, para evitar las tergiversaciones en las que se ven implicado el movimiento por los Derechos Animales, a causa de la falta de información y cuidado de sus promotores, esto es  algo en lo que falla por completo esta iniciativa, pues no busca educar sobre la explotación animal, ni visualizar la injusticia a la que son sometidos los no humanos.

A algunas personas les resulta algo difícil erradicar las costumbres de dependencia de productos de origen animal y prefieren hacerlo progresivamente. Esto está bien mientras ese progreso sea continuo y dirigido a adoptar el veganismo. La incoherencia surge cuando decimos que realmente queremos eliminar nuestra participación de la explotación de los no humanos y aún así nos limitamos y conformamos a un único día por semana; en especial cuando llevamos más de cierto tiempo (años, por ejemplo), y aún no superamos ese único día en que supuestamente respetamos la vida de los animales no humanos. Como si nos conformáramos nada más con reducir nuestro consumo, sin eliminarlo por completo; y sin contemplar extender nuestra consideración en otros ámbitos de esclavitud animal.

Tal vez ejemplificado con una situación que involucra a otros seres humanos ayude a poner en mejor perspectiva la incoherencia de promover esta campaña como vegana.

¿Te imaginas que impulsaran una campaña que pretenda evitar la violencia doméstica una vez a la semana porque es bueno para que el agresor no se lastime sus puños u otras partes de su cuerpo cuando agrede a su pareja? Pues algo así es el “Lunes sin Carne”

Los partidarios de esta iniciativa que pretenden relacionarla con los no humanos o el movimiento vegano, apelan a que un día a la semana hace la diferencia para los animales. Pero, ¿aceptaríamos tal campaña para humanos, solo porque “al menos” dejan descansar una vez por semana a la persona agredida? Por supuesto que no pero, el prejuicio especista nos lleva a ser “flexibles” cuando se trata de no humanos y eso no es correcto.

No existe justificación más allá del poco compromiso para permanecer durante mucho tiempo participando del “lunes sin carne” y nunca continuar con el proceso el resto de días de la semana. Como si para los no humanos representara una gran diferencia ser asesinados de martes a domingo en lugar del día lunes. Por otro lado, es comprensible que quienes participan de esto crean que es moralmente correcto, motivados por personas que probablemente no tengan algunos conceptos claros.

Un aspecto importante en el que falla esta campaña es en centrarse únicamente en la alimentación y, específicamente, en el consumo de carne. Se hace una distinción moral entre prácticas que son aceptables, y otras que no lo son. Por ejemplo: vestir animales, usarlos como transporte o entretenimiento, no son, para esta iniciativa, prácticas que atentan contra la salud o el planeta.

Iniciar nuestra transición, se puede dar de muchas maneras, entre ellas quienes optan por ir eliminando primero el consumo de carne algunos días de la semana o se deshacen de sus prendas de pieles. Pero siempre teniendo claro que debemos seguir eliminando progresivamente hasta su totalidad, el resto de formas de explotación animal como lo son los derivados, las pieles, cosméticos, entretenimiento, etc pues la explotación animal no se reduce al consumo de carne, la dieta, la salud o el planeta.

Cuando se habla de sujetos de consideración moral, hablamos de seres sintientes que desean vivir, merecen ser libres y respetados, por lo que pretender considerarlos una vez por semana sin progresar en el cambio, representa un burla hacia aquellos que cada día son asesinados o explotados para satisfacer nuestras preferencias; además que jamás aceptaríamos tal cosa si se tratara de humanos, pero ejercemos un criterio distinto cuando se trata de no humanos.

Ya teniendo claro que “lunes sin carne” solo considera la alimentación y exclusivamente el consumo de carne por la salud ¿Por qué no considerar cambiarlo por una alternativa más justa para los demás animales?  Como el “día vegano” promoviendo siempre los Derechos Animales y con la meta clara a eliminar cualquier forma de explotación animal de nuestra vida; mientras se van sumando cada vez más días a la semana en un corto plazo. Al menos de esta manera quedaría claro que no hay distinción moral entre la carne, otras formas de explotación animal y un interés genuino en abandonar la explotación animal de la que somos participes.

No podemos pretender erradicar el prejuicio especista con campañas especistas o monotemáticas.

Referencias:

MacDonald, 2012, Equidad y seguridad alimentaria en un mundo condicionado por el clima, Situación Mundo, 309-410.

Meatless Monday, 2003, Sid Lerner, Founder & Chairman, http://www.meatlessmonday.com/about-us/team/

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